Entre "ha muerto" y "murió" no sólo hay una diferencia gramatical.Son dos orillas de un mismo verbo que marcan las estaciones de un viaje: el viaje del Duelo.No son verbos,son conjugaciones vitales.Transitan entre el desgarro y la cicatriz, entre el ruido de la ausencia y las huellas, entre la melancolía que ahoga la respiración y el recuerdo que abriga...transitan entre el caos de la memoria y el relato de la Historia. El Duelo conjuga la vida en su propia gramática, en su sobriedad y tímida narrativa poética. Susurra los versos del penúltimo aliento previo al "ha muerto" y los versos del "murió" que agradecen el legado.
El "ha muerto" acalló la vida bajando por última vez el telón de aquella historia. El Duelo comenzó a tejerse en el desvanecimiento de los aromas cotidianos; en el amargo sabor del nudo en la garganta ahogando el dolor; en el vacío de tiempos compartidos que ya sólo habitan en la memoria como partituras de requiem; en el ya intangible y evaporado abrazo ; en el velo de la mirada que devuelve una realidad difuminada por las lágrimas.
El Duelo comenzó a tejerse en emociones que brotaban a ciegas: puntadas de rabia que quemaban las entrañas, hilos ásperos de culpabilidad; hilvanes de nudos de vergüenza, dedales de miedo...
Pocos meses antes de que la Muerte aconteciera, mientras descansabamos en un banco al atardecer del bochornoso verano, desde el banco se veía con claridad meridiana una
placa:"elenasubijana.Psicóloga.Centro de apoyo en el Duelo".El fijó la atención en el texto.En mí resonó la imagen del logo: la brevedad de la espiral, su delicado dinamismo, el trazo armónico y desigual , la vitalidad del color abrazando la quietud del blanco...Meses después él murió.
No sé si "es caprichoso el azar" o si la intuición es sabía. Gracias Elena.
Gracias por:
-Su Sabiduria sostenida en una sólida formación, nutrida en su amplia, específica y reconocida experiencia y enraizada en un Admirable sustrato de calidad humana.
-Un "espacio seguro" ,Amable y Habitado de proximidad y sensibilidad, de profundo respeto a los matices personales y circunstanciales.Sin eruditos discursos, ni salidas rápidas, ni fórmulas ni recetas mágicas. Con precisa Palabra y Silencio que contextualiza el proceso y marcando un ritmo sin prisa pero sin pausa.
-Sesiones que aportan sosiego en lo que el camino tiene de quebranto, claves de comprensión que van surgiendo, aliento cuando el soporte personal se desvanece, precisión en las delicadas sugerencias para sostener el proceso integrado en el presente, una pregunta afinada,unas técnicas específicas.
-Un espacio habitable, con aroma a calidad y calidez, incluso en los momentos en los que una se vive como inhabitable. En ese espacio no hay quien intente arreglarme, es el encuentro con una misma(con los restos de lo que una fue en lo vivido) y acompañada con paciencia, templanza y delicadeza. Mientras a tientas y a oscuras intento atreverme a pintar el lienzo en blanco, Elena, en ocasiones Sostiene mi paleta de colores(algunos resecos y agostados), en ocasiones Facilita algún pincel que permite el trazo que busca ser pintado. Con Amabilidad, Delicadeza, Calma, Respeto, Sabiduria...Cada trazo pintado va resonando en la vida cotidiana que sigue sucediendo...aunque parece que el Duelo la detiene. Cada trazo sella este "trabajo" del Adiós que resuena como Melodía.
Aun conjugo lo acontecido en el "ha muerto".Intuyo que el "murió" llegará. La danza de Duelo no se elige, ni se escoge la Melodía de acordes punzantes, disonantes.
La vida es así. La vida y la muerte , ambas dejan cicatrices en las entrañas.
A veces,en el silencio de la noche, cuando baja el telón de las rutinas que sostienen la vida, vislumbro que aquella danza se detuvo ya para siempre. Quizás algún amanecer despierte escuchando las notas de un pentagrama de serena gratitud por la belleza-con sus trazos amargos- de lo que fue.
La cicatriz conjugará el "vivió"(vivimos) haciendo memoria no sólo del dolor, sino de la "coreografía"completa de la vida. Cada poro de la piel será testigo de ese bello poema.
GRACIAS Elena.