En la terapia por ruptura de pareja aprendemos a adaptarnos a esa nueva etapa de la vida en la que debemos afrontar una pérdida amorosa. Quedarnos en paz con esa relación para poder seguir adelante con nuestra rutina es fundamental en el proceso hacia la recuperación y hacia el emprendimiento de nuevos proyectos personales.
Aceptar el fin de una relación sentimental
Separación de pareja, ruptura amorosa, proceso de divorcio… Como ya hemos señalado, el denominado “mal de amores” trae aparejado un periodo de duelo que en algunos casos puede complicarse y derivar en una experiencia dolorosa enquistada en nuestra vida.
Relaciones de pocos meses o de muchos años, la separación siempre resulta dolorosa, sin importar quién decidió romper la pareja, la edad de los implicados, su condición económica y social o los motivos que originaron la ruptura (monotonía, infidelidad, la educación de menores a cargo, necesidad de desarrollo personal, etc.).
Si además se trata de afrontar una separación con hijos en común, al componente sentimental se suman los aspectos legales, que también hay que afrontar, además de tener que gestionar la separación teniendo en cuenta las necesidades de los menores, su propio proceso de adaptación al cambio, de contacto con ambos progenitores (siempre que no existan circunstancias que lo desaconsejen), etc.
La ayuda psicológica para superar una ruptura amorosa nos permite, en todos estos casos, cerrar una etapa de nuestra vida y extraer de la misma una enseñanza positiva que nos ayude a encontrarnos a nosotros mismos, así como de cara a futuras relaciones.
Aceptar el fin de una relación sentimental no es sencillo, sin embargo, las consecuencias de no conseguir cerrar esa etapa de forma saludable puede conllevar futuros problemas de autoestima, a la hora de relacionarnos con los demás o incluso avocarnos a una enfermedad como la depresión.
Pero, ¿es necesario realmente hacer un duelo por una separación o ruptura de pareja?
Todo duelo consiste en un proceso adaptativo que nos permite superar una pérdida de algo muy importante para nosotros, así que la respuesta sería “sí, es necesario”.
El fin de una relación de pareja que era importante para nosotros requiere la elaboración de un duelo y este posee unas características especiales porque, de hecho, la persona no desaparece (como cuando fallece) sino que existe y continúa con su vida, pero sin nosotros. Asumir que “el otro” establezca una nueva relación sentimental, que siga adelante con sus proyectos en solitario, etc., puede resultar muy doloroso y restarnos la energía suficiente para mirar hacia el futuro.
¿No consigues dejar una pareja que te hace daño?
A veces la dificultad está en tomar la decisión de dejar una relación, cuando ya es evidente que es dañina.
Salir de una relación tóxica puede precisar apoyo psicológico. La dependencia emocional u otros motivos suelen ser un obstáculo para salir de una relación insatisfactoria o de maltrato.
En estos casos la terapia ayuda liberarte de esa dependencia, para tomar tus decisiones con libertad y recuperar el control de tu vida.
Se trata de aprender que “El amor no duele”, como afirma Montse Barderi en su libro.
Suelo prestar libros a mis pacientes como complemento a la terapia, y este título es uno de los que recomiendo con frecuencia para reflexionar sobre las relaciones saludables».